Cuando era pequeña quería tocar el piano. Todavía estoy esperando.
No logro entender por qué desde que una nace y va creciendo casi todos los acontecimientos siguientes en la vida son decepciones. Son el típico "no puedes" que nos dicen y que nosotros nos creemos. Personas así hay millones, personas que tienen la palabra DECEPCIÓN en la boca, personas que mientras duermes vienen con un ventilador gigante a hacer volar tus sueños. Yo estoy (y he estado durante toda mi vida) rodeada de esas personas. No hace falta que diga, obviamente, que siempre hay excepciones.
Sé que es el mismo rollo que digo siempre pero es que es la pura verdad. ¿Es mala suerte? Yo mando la suerte al carajo con toda la gente que piensa que la vida se basa en ella.
La vida está llena de personas horribles y probablemente en algún momento de tu vida deberás hacerles frente y entonces te darás cuenta de que no vale nada tener suerte. ¿Se supone que yo tengo suerte? Hay mucha gente que no logra llegar a fin de mes, que no pueden estudiar simplemente porque no tienen dinero para pagar la carrera, gente que repite vaqueros tres veces a la semana o que en vez de escribir a ordenador lo hacen con papel y boli, como se ha hecho siempre. ¿Tiene mala suerte entonces esa gente? Sería bastante duro decir que cada uno tiene lo que se merece... pero estaría diciendo la mentira más grande que se ha podido decir. Esa gente que sin tener nada, te lo dan absolutamente todo... se merecen un aplauso. Es que si te estuvieras muriendo y tuvieran que vender su casa, darte un riñón o saber qué otra locura lo harían sin pensárselo dos veces. Y luego está la gente que tiene (no precisamente poco) y lo guardan como si lo fuesen a necesitar en la otra vida. ¿Generosidad? ¿Dónde? ¿Suerte? No, claro que no. Cuanto más tienes, menos das.
Todos hemos conocido a alguien que tenía más dinero que nosotros y por lo tanto vestía mejor, tenía mejores cosas, mejor móvil, mejor habitación... lo que se dice una persona ¿malcriada? Bueno, indaguemos un poco más. Están las personas que tienen dinero y se lo "dan" todo a sus hijos. Con esto me refiero a que le compran todo lo que quieren y más y tú escuchas: "tu hijo lo tiene todo y por eso es un malcriado, no sabrá lo que es valorar las cosas que tiene ni el esfuerzo que ha supuesto conseguirlas". Mentira, mentira y mentira. Un padre puede tener dinero, dárselo todo a sus hijos y enseñarlos perfectamente a valorar las cosas. No es sencillo, pero perfectamente posible. Luego están claramente los malcriados de verdad, esos que van "restregándote" su dinero y todo lo nuevo que le compran. Esa gente da asquito. Pero ¿por qué? porque en el fondo a todos nos gustaría tener eso, nos da envidia. Después están los que tienen dinero y quieren darle "una lección de humildad a sus hijos" para que "entiendan el valor de las cosas" y "aprendan". A mí no me parece mal, al contrario, todos deberíamos aprender esta valiosa lección PERO todo tiene un límite. A día de hoy yo sigo sufriendo las consecuencias de esa "lección". Y veo mucha gente que con menos, tiene más cosas que yo y pienso ¿tan mala soy y tan buenos son ellos que no teniendo nada lo tienen "TODO"? Lo que a mí me han enseñado es que si quieres algo siempre tienes que pagar un precio y no hablo de un precio material, osea, dinero, sino de algo distinto. Era como ir a buscar trabajo, tener un curriculum perfecto y que te digan NO simplemente porque le has caído mal (no suena tan a broma). Vivir siempre con el NO en la boca sin razón ni argumentos. Yo qué queréis que os diga, mañana yo tengo hijos y yo les doy todo lo que pueda y más. Yo querré que mis hijos lleguen más alto que ningún otro y que tengan las mejores cosas que haya porque es algo que yo nunca tendré, LO MEJOR.
Hay dos tipos de personas: las que tienen dinero y no hacen nada con él y las que no tienen y hacen millones de cosas más sin saber cómo.
En el fondo todos queremos tener siempre lo mejor. Lo peor es poder tenerlo y no querer. Nadie lo entiende. Es como cuando conoces a alguien y te dice "¿tienes carnet de conducir?" y yo le respondo "No". Y te vuelven a preguntar "¿y por qué no?" y yo les respondo "porque no me dejan" cuando cualquier otra persona hubiese dicho "porque mis padres no pueden pagármelo" o "porque no he tenido tiempo" o cosas así. Cuando yo les digo eso la gente me mira y me dice "¿en serio?" y se echan a reír. Yo también lo hubiera hecho. Tengo que vender mi alma al diablo para hacer algo bien y conseguir una mínima parte de lo que me gustaría tener. ¿Seguís pensando que tengo suerte? La única suerte que he tenido en mi vida ha sido conocer a la persona más maravillosa del mundo, mi pequeño. Todo lo demás... solo han sido gritos, castigos, negaciones, insultos, decepciones y amenazas. Pero bueno ¿no me puedo quejar no? Porque tengo comida, ropa y cama... nótese la ironía.
En fin... que pensad bien qué tipo de persona queréis ser antes de decirle a las demás como tienen que serlo. Buenas tardes.
¡Muá!






