Podría seguir protestando y quejándome pero viendo que la mayoría de las veces salgo perjudicada... he decidido cambiar mi posición en esta república. Tampoco es que vaya a ceder en todo, pero visto lo visto tampoco es que tenga mucho donde elegir.
Lo que mis padres piensan de mí: Creen que soy una egoísta, que solo pienso en mí, que no me preocupo por nada, que soy consumista y materialista, que no quiero estudiar, que soy una rebelde, una inmadura, que no sé hacer nada... y más cosas que ahora mismo no recuerdo.
¡VIVA EL APOYO FAMILIAR! Eso es. Pero no me importa. Sus constantes críticas hacen mella en mi de forma positiva (todo lo positivo que puede haber en cosas malas...) ya que me hacen más fuerte sin ellos saberlo. Debería cambiarme el nombre a: la niña-decepción o algo por el estilo, para luego resurgir de las cenizas cuál fenix en Harry Potter. Para cuando quieran darse cuenta habré volado lejos.
Ni yo me entiendo con ellos ni ellos se entienden conmigo... ¿quién sale perdiendo? de momento yo, pero el tiempo lo dirá dentro de unos cuantos años. Yo más que nadie conozco mis defectos y sé que están ahí. No hace falta que recuerde que ELLOS TAMBIÉN TIENEN DEFECTOS aunque "nunca se equivoquen porque son mayores". Los cuentos a los niños pequeños.
Lo mejor de todo esto, que acepto mi papel en esta historia y que sé que cuando llegue el momento cogeré ese estúpido guión y lo tiraré por la ventana. Me voy a Body Combat, buenas tardes.
[INCISO] Primerísimo, perdón por no cumplir con la entrada de ayer, estuve con mi amorsi-morsi toda la tarde estudiando y demás y no me acordé. Mea culpa.

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