miércoles, 18 de diciembre de 2013

Veinticuatro de diciembre

Empiezo a pensar que en realidad es culpa mía. Se me ha pegado demasiado ese mal humor y esa forma de hablar. Y a veces lo hago sin darme cuenta, desafortunadamente. Aunque está claro que yo no soy como él, todo hay que decirlo. Discusiones hay a patadas y cada dos por tres y la mayoría son por tonterías (otras no tanto). Pero qué más puedo hacer, es inútil...

Me tacha de egoísta y no para de decir que solo pienso en mí. En parte pienso en mí, pero yo trato a la gente como ellos me tratan a mí. No soy una hipócrita y no pienso pasar el resto de mi vida siendo buena con gente que no se lo merece o dando sin recibir nada a cambio. No soy tonta. Yo pienso en quien piensa y se preocupa por mí. Con lo de Nochebuena por ejemplo, que a mí no me parece mal que se reúna la familia y todo eso, pero que tenga que ser justo ese día... Celebramos el nacimiento de alguien que ni siquiera existe. ¡Yo si que existo y aquí estoy! Si lo que estáis es buscando es sentiros mejor con vosotros mismos al no querer veros durante los demás días del año... qué queréis que os diga ¿soy yo a la que no le gusta la familia? Podríamos celebrar comidas y cenas en cualquier momento. No veo nada de especial en hacer lo que hace todo el mundo el día veinticuatro de diciembre. Estoy cansada de decir que para mí mi cumpleaños es mucho más importante que celebrar dicha tontería. Con todo esto no quiero decir que no quiera a familia porque sí que la quiero (aunque a algunos más que a otros) pero que tengamos que pasar por este teatro todos los años me parece una estupidez.

Está bien que la familia se reúna, es bonito y tal. Pero odio esa frase típica de "la familia tiene que estar unida y sobre todo en estas fechas". En estas fechas... ¿qué fechas? ¿En invierno? Pese a ser atea me gusta celebrar la Navidad como a mucha gente. Mi padre dice que es por los regalos, pero mi padre no ve más allá de lo que piensa y pensar, lo que se dice pensar, no piensa mucho. Te pasas todo el año haciendo lo mismo todos los días. Hay que gente que "celebra" la llegada del verano. Yo invernalista siempre lo he dicho. Me gusta el invierno y todo lo que ello conlleva. No necesito un razón para hacerle un regalo a nadie aunque vosotros si la necesitéis para hacerme un regalo a mí. No es ninguna obligación aunque vosotros dais a entender lo contrario. ¿Qué pasaría si yo os dijese que no quiero ningún regalo? Os desconcertaría bastante eh... que la niña que solo piensa en sí misma, la materialista, la consumista, no quisiera ningún regalo. No niego que quiera muchas cosas, como todo el mundo. Pero si por esas cosas tengo que pasar por esta farsa... quizá sería mejor no tener nada.

La Navidad me gusta porque siempre he tenido mucha ilusión por verla llegar. Desde que era pequeña siempre me ha gustado y no va a dejar de gustarme aunque no crea en Jesús y esas chorradas. Repito que mi cumpleaños es tropecientas mil veces más importante que la Nochebuena ya que reuniones familiares hay muchas... pero una cumple años solo una vez al año. Nunca lo he podido celebrar como yo quisiera. Quizá algún día todo esto cambie, de momento solo puedo poner buena cara y tragarme mis pensamientos. Supongo que si no hubiera nacido ese día no estaría dando toda esta charla. Al igual que también supongo que si nací ese día, fue por alguna razón.

Más el próximo miércoles. ¡Muá!

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